"Si decimos que estos principios son para renovar la Regla de la Virgen, Madre, Señora y Patrona Nuestra, no la hagamos tanto agravio, ni a nuestros Santos Padres antepasados, que dejemos de conformarnos con ellos. Quiera nuestro Señor, Hermanas, que nosotras vivamos como verdaderas hijas de la Virgen y guardemos nuestra consagración, para que nuestro Señor nos haga la merced que nos ha prometido. Amén". (Santa Teresa de Jesús)