"Si decimos que estos principios son para renovar la Regla de la Virgen, Madre, Señora y Patrona Nuestra, no la hagamos tanto agravio, ni a nuestros Santos Padres antepasados, que dejemos de conformarnos con ellos. Quiera nuestro Señor, Hermanas, que nosotras vivamos como verdaderas hijas de la Virgen y guardemos nuestra consagración, para que nuestro Señor nos haga la merced que nos ha prometido. Amén". (Santa Teresa de Jesús)
"Si decimos que estos principios son para renovar la Regla de la Virgen, Madre, Señora y Patrona Nuestra, no la hagamos tanto agravio, ni a nuestros Santos Padres antepasados, que dejemos de conformarnos con ellos. Quiera nuestro Señor, Hermanas, que nosotras vivamos como verdaderas hijas de la Virgen y guardemos nuestra consagración, para que nuestro Señor nos haga la merced que nos ha prometido. Amén". (Santa Teresa de Jesús)
1. El origen de los Carmelitas
Monte Carmelo
La cuna de la Orden se encuentra en el Monte Carmelo, el jardín de Palestina, que se alza entre los confines de Galilea y Samaria, en Israel. En este lugar se establecieron en el s. XII algunos Cruzados de Tierra Santa para llevar vida de ermitaños. En el s. XIII encontramos este testimonio en que vemos a los ermitaños “a ejemplo e imitación del santo y hombre solitario Elías Profeta, junto a la fuente que de Elías toma el nombre, vivir en colmenas de pequeñas celdillas, como abejas del Señor produciendo dulzura espiritual” (Santiago de Vitry: Historia Orientalis, cap. LII).
Santos Elías y Eliseo
Desde el primer momento, los ermitaños no reconocieron el título de fundador a nadie en particular, permaneciendo fieles al modelo del Profeta Elías, ligado al Monte Carmelo por el episodio bíblico de I Re 17-22. De este Profeta heredaron la pasión ardiente por el Dios vivo y verdadero, lo que se ve reflejado en el lema de la Orden que acompaña su escudo: Zelo zelatus sum pro Domino Deo Exercituum ("El celo por tu Casa me devora, Señor de los Ejércitos", 1 Re 19,14). En medio de las celdas construyeron un oratorio que dedicaron a su Patrona, la Santísima Virgen María, a quien veneraron como Nuestra Señora del Monte Carmelo. A Ella transfirieron los atributos propios que se dan a los fundadores.
Reina y Hermosura del Carmelo
2. De ermitaños a Orden mendicante: la Santa Regla y su mitigación
Entre 1206 y 1214 (tradicionalmente se establece en 1209), el Santo Patriarca Alberto de Jerusalén les entregó una fórmula de vida o Regla que sintetizaba el ideal del Ermitaño Carmelita:
- Vivir en obsequio de Jesucristo y servirle con corazón puro y buena conciencia.
- Meditar continuamente la Ley del Señor.
- Celebrar a diario en común la Sagrada Liturgia.
- Renunciar a la propiedad personal de bienes.
- Con las armas que Dios ofrece, vivir en profundidad la fe, la esperanza y la caridad en el seguimiento de Cristo a través de la ascesis evangélica.
- Practicar la comunión de vida en fraterna solicitud bajo la obediencia al Prior, la observancia religiosa, el trabajo manual y el celo por la salvación de las almas.
- Cultivar la oración en soledad, silencio y vigilancia evangélica. Aprobación de la Santa Regla
Tras las incursiones sarracenas, los Ermitaños Carmelitas abandonaron Tierra Santa y se presentaron en Europa. Las dos primeras fundaciones tuvieron lugar en Francia (Valenciennes y Aygalades). El 30 de enero de 1226, Honorio III confirmó la Regla. En 1247, Inocencio IV la aprueba definitivamente. Con esta aprobación pontificia, la Orden es asimilada al estilo de vida de las Órdenes Mendicantes, se abandona el eremitismo y junto a la fidelidad al espíritu primitivo de recolección, a los Carmelitas se les confía una misión apostólica en la Iglesia (predicación, sacramentos y culto mariano esencialmente). La Orden desaparece del todo en Tierra Santa con la caída del Reino Latino de Jerusalén en 1291 por la invasión musulmana.
Beato Juan Soreth (1394-1471)
La adaptación a Europa bajo la forma del cenobitismo mendicante supuso la extensión de la Orden por varios países. Pero tampoco se vio exenta de la polémica. Muchos deseaban volver a la vida eremítica, como el Prior General Tomás Gálico con su obra Ígnea sagitta. Las mitigaciones efectuadas a la Regla por Eugenio IV entre 1434 y 1435 (sobre la obligación de permanecer en la celda, sobre la erección de los conventos en lugares apartados y sobre la abstinencia de la carne) trajeron también conatos de reforma para combatir el debilitamiento del espíritu religioso. Movimiento que tenía lugar también en las otras grandes Órdenes de la Iglesia. El General, Beato Juan Soreth (1451-1471), luchó por llevar adelante la reforma de la Orden que cristalizó en pequeñas reformas locales hasta la irrupción de la gran Reforma Descalza de Santa Teresa de Jesús.
3. El Carmelo femenino
Desde el año 1400, algunas piadosas mujeres, en busca de una más profunda espiritualidad y perfección de vida, quisieron adaptar -bajo la guía de los frailes Carmelitas- a su condición femenina el espíritu del Carmelo y su Regla. Así nacieron las monjas Carmelitas en el año 1452, en Florencia, donde se erigió el primer monasterio: Santa María de los Ángeles (del que fue monja Santa María Magdalena de Pazzi). Su vida estaría dedicada por completo a la meditación, al Oficio Divino, al trabajo y a la penitencia. En Francia se difundieron con rapidez por obra de la Beata Francisca De Amboise, colaborando el Beato Juan Soreth.
"La esposa de Jesucristo debe asemejarse a los sabios del mundo, los cuales tienen escondido el dinero. También ella debe amasar en el corazón los tesoros de las buenas obras, escondidas a los hombres y abiertas sólo a Dios. Esta es la manera más segura de atesorar para el cielo". (Santa María Magdalena de Pazzi)
4. El Santo Escapulario
El escapulario forma parte del hábito de varios Institutos Religiosos. Respecto al escapulario de color marrón que llevaban los primitivos Carmelitas, pueden aducirse dos razones para su uso:
1- Porque era una prenda, tipo mandil, para evitar que la túnica se manchase.
2- Porque siendo los primeros ermitaños cruzados europeos, tenían en mente el concepto de patronato feudal, esto es, de ser siervos de un señor. Dichos ermitaños tomaron por única Señora y Patrona a la Virgen María y de ahí que distinguieron esta pertenencia a través del vestido del escapulario.
Tras la llegada de los Carmelitas a Europa, inmersa la Orden en diversos conflictos que incluso buscaban su supresión, la Virgen María se apareció a San Simón Stock, General de la Orden, el 16 de julio de 1251, ofreciéndole el escapulario como “señal de salvación, salvaguardia en los peligros, alianza de paz y de protección sempiterna”. La tradición posterior, confirmada por los Romanos Pontífices, los Santos y el sentido de fe de los fieles, establece que la persona que muere con el escapulario recibirá de la Virgen María, a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de justicia si está en él, o, en caso contrario, la gracia de la conversión y de la perseverancia final.
La predilección de María Santísima por su Orden fue confirmada de modo aún más maternal en el s. XIV, cuando se apareció al futuro Papa Juan XXII en Aviñón (Francia). Allí le prometió una especial asistencia para los que llevasen el escapulario, diciendo que los libraría del Purgatorio el primer sábado después de su muerte.
El Escapulario del Carmen es un memorial de todas las virtudes de María Santísima. Así lo recordaba a todos, religiosos, terciarios y cofrades, “que forman, por un especial vínculo de amor, una misma familia de la Santísima Madre”, el Papa Pío XII, el 11 de febrero de 1950:
“Reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad. Vean, en la forma sencilla de su hechura, un compendio de modestia y candor. Vean, sobre todo, en esta librea, que visten día y noche, significada con simbolismo elocuente, la oración con la cual invocan el auxilio divino. Reconozcan, por fin, en ella su consagración al Sacratísimo Corazón de la Virgen Inmaculada, por Nos, recientemente recomendada”.
5. La Reforma de Santa Teresa de Jesús
"Tu deseo sea de ver a Dios; tu temor, si le has de perder; tu dolor, que no le gozas, y tu gozo, de lo que te puede llevar allá, y vivirás con gran paz." (Santa Teresa de Jesús)
1. La inspiración divina
Las Carmelitas del monasterio de La Encarnación habían decaído mucho de su primitivo fervor a principios del siglo XVI. Observaban la Regla mitigada y su locutorio era una especie de centro de reunión de las damas y caballeros de la ciudad. Por otra parte, las religiosas podían salir de la clausura con el menor pretexto, de suerte que el convento era el sitio ideal para quien deseaba una vida fácil y sin problemas. La comunidad era sumamente numerosa, lo cual era a la vez causa y efecto de relajación. En La Encarnación vivían 140 monjas.
Monasterio de La Encarnación
Ante este panorama, Santa Teresa de Jesús sintió el llamado divino de fundar un monasterio de mayor austeridad, a ejemplo de las Clarisas Descalzas de Madrid, donde se observase la Regla primitiva. Quiso dar vida a una casa “de haber solas quince...con grandísimo encerramiento, así de nunca salir como de no ver si no han velo delante del rostro, fundadas en oración y mortificación” (Carta del 23.12.1561 a su hermano Lorenzo de Cepeda; y cap. 32 de Vida). Su Reforma buscaba retornar a la vida centrada en Dios con toda sencillez y pobreza, como la de los primeros ermitaños del Monte Carmelo. Ayudada por Doña Guiomar de Ulloa y aconsejada por San Pedro de Alcántara, San Francisco de Borja y San Luis Beltrán, preparó en su ciudad natal la casita que serviría de monasterio, cuya erección autorizó la Penitenciaría Apostólica el 7 de febrero de 1562 con el breve Ex parte vestra.
2. ¿En qué consiste la Reforma de la Santa?
Monasterio de San José, Primera Fundación
La inauguración del monasterio tuvo lugar el 24 de agosto de 1562. Santa Teresa se unió a las primeras cuatro postulantes en el mes de diciembre. Elegida Priora a comienzos del año siguiente, organizó la nueva vida con una decisiva orientación contemplativa centrada en la oración, entendida ésta como un contacto de amistad con el Amado “que tiene tantos enemigos y tan pocos amigos”; contacto sostenido con la soledad de la clausura estricta, el silencio, la pobreza, la penitencia, el trabajo manual, la abstinencia de carnes y las alegres recreaciones. Santa Teresa no admitió al principio más que a trece religiosas, pero más tarde, en los conventos que no vivían sólo de limosnas sino que poseían rentas, aceptó que hubiese veintiuna. Y todo ello con una clara orientación apostólica: por la Iglesia, por el Papa y por los sacerdotes (Camino 1-3).
No se conocen las primeras leyes que regulaban la vida de aquel primer “Palomarcito”, aunque se vislumbran en el reglamento presentado por la Santa en 1567 al Prior General de la Orden, P. Juan Bautista Rubeo, para los Carmelitas Descalzos. El primer texto conocido que recoge el ideal de la Reforma fue Camino de Perfección (1566), donde Santa Teresa expone con claridad su ideal y los medios para vivirlo. Ideó la vida en la Reforma como una búsqueda amorosa de Cristo y de su intimidad con Él en la oración, exigiendo que quien aspirase a la Orden fuera “persona de oración”. No se trataba simplemente de tener mujeres capaces de hacer dos horas diarias de oración mental y de recitar el Oficio Divino, sino de que vivieran juntas manteniéndose continuamente unidas al Señor, en la “soledad mandada por la Regla”, en el trabajo manual a imagen de los pobres y en la penitencia que conforma la voluntad con la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
El primer texto de Camino de Perfección confirma este ideal: la oración “es el fundamento” de la vida en el monasterio. Además, para que la oración sea verdadera debe ser sostenida con la mortificación, dado que “oración y regalo no se compadece” (Camino 5,2). Siguiendo la Regla, exige el recogimiento en la propia celda, lo cual favorece el silencio y la oración misma. Por otro lado, Santa Teresa apunta a la vida familiar como expresión de la caridad fraterna, donde las pocas religiosas, reunidas como el pequeño “colegio de Cristo”, “todas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar” (Camino 6,4).
3. La cuestión de las Constituciones
Este ideal de la Reforma Teresiana se plasmará en las Constituciones de la Santa, redactadas en vista a las nuevas fundaciones y aprobadas por el General Rubeo en 1568. En 1581 se reunirá en Alcalá de Henares el primer Capítulo Provincial de los Descalzos, constituidos en Provincia independiente con el breve Pia consideratione de Gregorio XIII del 22 de junio de 1580. En dicho Capítulo se promulgaron las Constituciones para las monjas. La Santa había trabajado en estas leyes, pidiendo observaciones a todas sus comunidades; observaciones cribadas por ella misma antes de trasmitírselas al Provincial P. Jerónimo de la Madre de Dios (Gracián), probable autor de la redacción del texto complutense de 1581.
Fray Jerónimo de la Madre de Dios (Gracián, 1545-1614)
Hijo predilecto de Santa Teresa
En 1585 fue elegido Provincial el P. Nicolás de Jesús María (Doria) que intervino la Constituciones de 1581. Santa Teresa ya había fallecido (1582) y el P. Nicolás alteró las leyes dadas por ella y por el Capítulo de Alcalá (1581) sobre el gobierno, confesores, visitas canónicas y elecciones en los monasterios. También suprimió la dedicatoria de las Constituciones a la “Madre Teresa” y la carta introductoria del P. Gracián.
Madre Ana de Jesús (1545-1621)
Defensora del legado teresiano
Tras diversas oposiciones (Ana de Jesús, María de San José, P. Gracián) y conflictos, en 1592 el P. Doria promulga unas nuevas Constituciones, introduciendo todas las normas jurídicas que quiso. Este texto legislativo se impuso en todos los Carmelos y fue la norma de vida hasta 1926, en que se revisaron para adecuarlas al nuevo Código de Derecho Canónico de 1917. La revisión se hizo entonces con extremo cuidado, “por el temor de que fuese alterado el venerado texto que la Santa Madre, inspirada del Cielo, había con tanta precisión compuesto y observado” (Fr. Guillermo de San Alberto, Prepósito General de los Descalzos).
4. Las Fundaciones teresianas
"Teresa sin la gracia de Dios es una pobre mujer; con la gracia de Dios, una fuerza; con la gracia de Dios y mucho dinero, una potencia".
He aquí la relación de los Carmelos Descalzos fundados por Santa Teresa de Jesús:
. San José de Ávila (1562)
. Medina del Campo (1567)
. Malagón (1568)
. Valladolid (1568)
. Toledo (1569)
. Pastrana (1569), trasladado en 1574 a Segovia
. Salamanca (1570)
. Alba de Tormes (1571)
Tras el trienio en que fue nombrada Priora de La Encarnación:
. Segovia (1574)
. Beas de Segura (1575)
. Sevilla (1575)
. Caravaca (1576)
Carmelo de Beas de Segura (1575)
Tras la suspensión temporal por el conflicto entre Calzados y Descalzos:
. Villanueva de la Jara (1580)
. Palencia (1580)
. Soria (1581)
. Granada (1582)
. Burgos (1582)
. Trabajó en las gestiones para la fundación tan deseada de Madrid que se llevaría a cabo cuatro años después de su muerte, en 1586.
5. Características fundamentales de la Reforma Descalza
- Espíritu de continua oración y contemplación: "Todas las que traemos este hábito sagrado del Carmen somos llamadas a la oración y contemplación, porque éste fue nuestro principio." (5 M. 1,3)
- Espíritu ermitaño: "El estilo que pretendemos llevar es no sólo de ser monjas sino ermitañas, y así se desasen de todo lo creado." (C. 13,6)
- Imitación de María Santísima, Hermana y Señora.
- Soledad y silencio: "Nunca haya sala de labor porque no sea ocasión de que estando juntas quebranten el silencio." (Const.)
- Trabajo en la presencia de Dios: "No se haga labor curiosa que ocupe el pensamiento para no le tener en el Señor" (Const.); “Coman su pan trabajando en silencio" (Regla); "Ponga mucho en los ejercicios de manos que importa infinitísimo." (Cta. 111,3)
- Pobreza absoluta: "Siempre tengan delante la pobreza que profesan para dar en todo el buen olor de ella y miren que no es esto lo que las ha de sustentar (el propio interés) sino la fe y perfección y fiar en sólo Dios." (Const.)
- Austeridad.
- Penitencia.
- Ayuno: Desde la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre) hasta el día de la Resurrección del Señor (Regla).
- Abstinencia perpetua: Excepto en caso de enfermedad o debilidad, como en el ayuno (Regla).
- Obediencia libre y generosa: "En esto de la obediencia es lo que más había de poner y por parecerme que si no la hay es no ser monja, no digo nada de ello" (C. 18.7). "Me dijo el Señor: Hija, la obediencia da fuerzas" (Fund. prólogo).
- Desasimiento de todo lo creado.
- Verdadera humildad, sencillez y alegría: "Vida es vivir de manera que no se tema la muerte ni todos los sucesos de la vida, y estar con esta ordinaria alegría que ahora todas traéis" (F. 27,12).
- Oración por la Iglesia y los sacerdotes: Santa Teresa quiere que sus hijas merezcan con sus virtudes alcanzar una lluvia de gracias para la Santa Iglesia y para que "a los capitanes de este castillo o ciudad, los haga muy aventajados en el camino del Señor, que son los predicadores y teólogos" (Camino 3,2). "Cuando vuestras oraciones y deseos y disciplinas y ayunos no se emplearen en esto que he dicho (en favor de la Iglesia y de la Sagrada Jerarquía) pensad que no hacéis ni cumplís el fin para el que aquí os juntó el Señor" (Camino 3,10).
- Vida fraterna fundada en la caridad más perfecta: “Todas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar” (Camino 6,4). "Si entendieseis lo que nos importa esta virtud no traeríais otro estudio" (5M. 3,10).
- Rigurosa y voluntaria clausura: "No se creerá el contento que se recibe en estas fundaciones cuando nos vemos ya con clausura adonde no puede entrar persona seglar: que por mucho que las queramos, no basta para dejar de tener este gran consuelo de vernos a solas con Él sólo" (F. 31,46).
- Amor filial a San José: a quien llaman “Ntro. Padre y Señor San José”, confiándole sus necesidades.
- Cielo en la tierra: "Esta casa es un Cielo, si lo puede haber en la tierra. Para quien se contenta sólo de contestar a Dios y no hace caso de contento suyo, tiénese muy buena vida: en queriendo algo más se perderá todo, porque no lo puede tener". (C. 13,7)
- Número limitado de monjas: Máximo 21.
6. Dos textos constitucionales aprobados
El Beato Juan Pablo II en el locutorio de La Encarnación (1982)
En 1990, el Beato Juan Pablo II aprueba unas nuevas Constituciones a partir de la revisión de las de 1926. De nuevo, la promulgación de un nuevo Código de Derecho Canónico (junto al decreto conciliar Perfectae caritatis sobre la adecuada renovación de la vida religiosa) impele a renovar los textos constitucionales de las Carmelitas Descalzas. Estas Constituciones fueron propuestas por las Prioras de San José, primera fundación teresiana, y del Cerro de los Ángeles, primera fundación de Santa Maravillas de Jesús. La preocupación de las Prioras, que hablaban en nombre de más de noventa monasterios, era la que se esconde tras la cuestión: ¿Dio Santa Teresa normas de vida religiosa válidas únicamente para su tiempo? Resulta difícil contestar afirmativamente, si se observa el empeño de la Santa en guardar la observancia y fidelidad a la Regla y las Constituciones.
Santa Maravillas de Jesús
No todos los Carmelos femeninos tenían este mismo sentir. Como señalaba Juan Pablo II, la problemática correspondía “más bien a diversas modalidades de interpretar la adaptación a las cambiadas condiciones de los tiempos (Perfectae caritatis, 2), y de formular la legislación de los Institutos religiosos, cuya aprobación es competencia exclusiva de la Santa Sede. Se trata, por tanto, de apreciaciones diferentes que nacen de una misma voluntad de fidelidad al Señor, y que la Santa Sede ha querido respetar, así como respeta la libertad que cada monasterio tiene de optar por uno u otro de los textos constitucionales aprobados”. En 1991 serán aprobadas las Constituciones de los monasterios que deseaban una mayor suavización de la vida conventual. Éstos guardan vínculo jurídico con el Prepósito General de los Carmelitas Descalzos.
Vivimos para...
Cada Carmelita Descalza debe:
Buscar en su corazón el canto del Amado
que la atrae y la enamora.
Para eso se va al Carmelo.
Para ser sola de Él y de nadie más.
Su ofrenda hecha desde el desprendimiento
Su ofrenda hecha desde el desprendimiento
de su alma en plena libertad,
ha de renovar su amor al Amado
un número ilimitado de veces
a cada instante de su vida.
No vive sino para amar a Jesús.
La oración es diálogo con el Señor,
La oración es diálogo con el Señor,
es intimidad y amistad...
por eso la Carmelita dedica dos horas especiales
cada día para hablar con él.
Pero toda la vida del Carmelo
es vida de oración...
se le piensa, se le respira a cada paso.
Su presencia lo llena todo.
7. Cuestión de interpretación
"Juntos andemos Señor; por donde fuiste, tengo que ir; por donde pasaste, tengo que pasar". (Sta. Teresa de Jesús)
Santa Teresa de Jesús, iluminada por el Espíritu Santo, dispone en sus Constituciones normas de vida personal y comunitaria que configuran un conjunto armonioso y coherente. La estricta clausura, el hábito carmelitano, la desnudez de los pies, la abstinencia de carnes, la primacía de la oración mental y coral, la fraternidad evangélica, etc., son normas que han sido establecidas por obra del Espíritu Santo. Son dones suyos concedidos a esta familia religiosa del Carmen Descalzo. Y Dios da la fuerza necesaria para profesar esta Regla y estilo de vida a las llamadas a este estado. Otra cosa es que se rechacen estos auxilios divinos, se esté incapacitado para recibirlos o se prefiera un estilo de vida más cómodo y menos exigente. Algunos errores consisten en sostener que:
"Procuremos siempre mirar las virtudes y cosas buenas que viéremos en los otros y tapar sus defectos con nuestros grandes pecados... tener a todos por mejores que nosotros...". (Sta. Teresa de Jesús)
- Las prácticas más austeras deben ser eliminadas de la Regla para hacerla más actual.
- La renovación implica una suavización o eliminación de la ascesis.
- Modernizarse es progresar.
- Modernizándose, y eliminando normas, vendrán más vocaciones a los monasterios.
- La renovación implica una suavización o eliminación de la ascesis.
- Modernizarse es progresar.
- Modernizándose, y eliminando normas, vendrán más vocaciones a los monasterios.
"Es imposible... tener ánimo para cosas grandes, quien no entiende que está favorecido de Dios". (Sta. Teresa de Jesús)
En líneas generales (pues siempre hay excepciones), los Carmelos de la observancia tradicional (Constituciones de 1990), al menos en España, gozan de una salud vocacional aceptable, y en algunos casos excepcional. Andar descalzas, enclaustradas, absteniéndose de carne… sufriendo, gozando en la entrega de la propia libertad y voluntad, en definitiva, entregar la vida por Dios y por la salvación de las almas, no es empresa a la que se lancen así sin más las jóvenes. Es preciso barajar dónde y bajo qué condiciones. Se trata de discernir lo auténtico, lo radicalmente evangélico, lo que ejerce atracción y motiva a quien quiere ser hija de Santa Teresa. Por otro lado, el gran interés y énfasis que Santa Teresa ponía en asegurar en sus Constituciones ciertos medios de perfección, no debe llevarnos a creer que en estos medios cifraba la perfección. Son medios, no fines, sin los que las llamadas a esta vocación no pueden alcanzar su meta. Las que observan fielmente las normas propias de la Orden ciertamente llegarán a la santidad. Así lo atestigua la Iglesia, al ratificar y bendecir dichas normas, dentro de un «camino de perfección» particular.
"En la cruz está la gloria y el honor; y en el padecer dolor, vida y consuelo; y el camino más seguro para el Cielo." (Sta. Teresa de Jesús)
8. Dos caminos de perfección
"Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al Cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas, como en las alegrias". (Sta. Teresa de Jesús)
Y he aquí que en el seno del Carmelo Descalzo femenino se han abierto dos caminos de perfección, ambos aprobados por la Iglesia. Ante esta encrucijada queda la elección de las llamadas por Jesucristo. De la Carta de Juan Pablo II a las Madres Carmelitas Descalzas (1991):
"En esta circunstancia me dirijo con afecto a todas las Carmelitas Descalzas, con motivo de la aprobación de un nuevo texto de las Constituciones. Termina así un largo proceso en el que la Santa Sede, consciente de la gran importancia de vuestra vocación específica, tanto para la familia del Carmelo como para toda la Iglesia, ha sometido a un particular discernimiento vuestra legislación, para salvaguardar la herencia espiritual de Santa Teresa (…) La Santa Sede, respondiendo a la petición de un grupo de monasterios, aprobó el 8 de diciembre de 1990 un texto de Constituciones para las Carmelitas Descalzas (…) y dejó libertad para que otros monasterios de la Orden pudieran adoptarlo como norma de vida."
"El amor de Dios se adquiere resolviéndonos a trabajar y a sufrir por Él". (Sta. Teresa de Jesús)
"Ahora, acogiendo los deseos de los demás monasterios, la misma Santa Sede ha aprobado también otro texto de Constituciones para las Carmelitas Descalzas. La elaboración de este texto (…) ha sido realizada teniendo también en cuenta los pareceres de los monasterios, recogidos por el Prepósito General de la Orden de Carmelitas Descalzos."
"Ambos textos, aprobados igualmente por la Iglesia, quieren ser una fiel interpretación del carisma teresiano. Éste permanece inalterado, así como el estilo de vida propuesto por la Santa Madre en sus Constituciones y otros escritos suyos. Sus diferencias no se refieren, por tanto, ni a la substancia del carisma contemplativo carmelitano-teresiano ni al necesario y constante retorno a su primigenia inspiración."
"Considero yo muchas veces, Cristo mio, cuán sabrosos y cuán deleitosos se muestran vuestros ojos a quien os ama, y Vos, Bien mio, queréis mirar con Amor". (Sta. Teresa de Jesús)
9. Directorio de Monasterios que siguen las Constituciones de 1990 (España)
Roguemos a San José
por las vocaciones al Carmelo
***
1.
Carmelitas Descalzas
1.
Carmelitas Descalzas
Monasterio de la Concepción
C/ Imagen. 728801Alcalá de Henares - Madrid
ESPAÑA
(91) 8892928 ; Fax (91) 8808595
***
2.
Carmelitas Descalzas
Monasterio del Corpus Christi
Plaza de los Doctrinos. 628801
Alcalá de Henares - Madrid
ESPAÑA
(91) 8814419
***
3.
Carmelitas Descalzas
Montsiá-Mas d'En Carrasca
Apdo. 17443870 Amposta - Tarragona
ESPAÑA
***
4.
Carmelitas Descalzas
Carretera de Húmera, s/n
28023 Aravaca - Madrid
ESPAÑA(91) 3572787
***
5.
Carmelitas Descalzas
Carretera de Madrid, s/n
05400 Arenas de S. Pedro - Ávila
ESPAÑA
(920) 370412 ; Fax 920 371 682
***
6.
Carmelitas Descalzas
Monasterio de la Encarnación
05005 ÁvilaESPAÑA
(920) 211212
***
7.
Madres Carmelitas Descalzas
Monasterio de San José
C/ de las Madres, 4; Apd. 25
05080 Ávila
ESPAÑA
(920) 222127
***
8.
Carmelitas Descalzas
Calle de la Inmaculada, 45
08017 Barcelona
ESPAÑA
(93) 4173675
***
9.
Carmelitas Descalzas
Plaza de Sta. Teresa, s/n
23280 Beas de Segura - Jaén
ESPAÑA
(953) 425032
***
10.
Carmelitas Descalzas
Duruelo
05146 Blascomillán - Ávila
ESPAÑA
Tel. (923) 167027 ; Fax (923) 167027
***
11.
Carmelitas Descalzas
C/ Mártires, 1228660 Boadilla del Monte - Madrid
ESPAÑA
Tel. (91) 6331103
***
12.
Carmelitas Descalzas
Acosta, 3342300 Burgo de Osma - Soria
ESPAÑA
(975) 340136
***
13.
Carmelitas Descalzas
37450 Cabrera
por Vecinos, Salamanca
ESPAÑA
(923) 380041 – 168011
***
14.
Carmelitas Descalzas
C/ Mayor, 3130400 Caravaca de la Cruz
ESPAÑA
(968) 708675 ; Fax (968) 708675
***
15.
Carmelitas Descalzas
C/ Paulino Caravella, 8
12440 Caudiel - Castellón
ESPAÑA
(964) 144105
***
16.
Carmelitas Descalzas
Mansión de Paz
26520 Cervera del Río Alhama
ESPAÑA
(941) 198555
***
17.
Carmelitas Descalzas
C/Carmen, 2
13003 Ciudad RealESPAÑA
(926) 220302
***
18.
Carmelitas Descalzas
C/ Carmelitas, s/n
37500 Ciudad Rodrigo - Salamanca
ESPAÑA
(923) 462784
***
19.
Carmelitas Descalzas
C/ Ángel Saavedra, 7
14003 Córdoba
ESPAÑA
(957) 472564
***
20.
Carmelitas Descalzas
Camino de Nohales, s/n16002 Cuenca
ESPAÑA
(969) 226467
***
21.
Carmelitas Descalzas
C/ Carmen, 4545700 Consuegra - Toledo
ESPAÑA
(925) 480846
***
22.
Carmelitas Descalzas
Callejón de Doña Aldonza, 2
45126 Cuerva - Toledo
ESPAÑA
(925) 424197
***
23.
Carmelitas Descalzas
Ctra. del León, Km. 5
03293 Elche - Alicante
ESPAÑA
(96) 6678771
***
24.
Carmelitas Descalzas
Cerro de los Ángeles28906 Getafe - Madrid
ESPAÑA
(91) 6847875 ; Fax (91) 6847546
***
25.
Carmelitas Descalzas
La Aldehuela
Carretera San Martin de la Vega Km 7500
28909 Getafe - Madrid
ESPAÑA
(91) 6847875 ; Fax (91) 6847546
***
26.
Carmelitas Descalzas
Ctra. de La Providencia, n. 2394
Viesques
33203 Gijón - Asturias
ESPAÑA
Tel. (985) 367115
***
27.
Carmelitas Descalzas
C/ Ingeniero Mariño, 8
19001 Guadalajara
ESPAÑA
(949) 221302
***
28.
Carmelitas Descalzas
14749 San Calixto - CórdobaESPAÑA
(957) 338107 ; Fax 957 723052
***
29.
Carmelitas Descalzas
Carretera Nacional II - Km. 553
Apdo. de Correos 249
08700 Igualada - Barcelona
ESPAÑA
(93) 8042752
***
30.
Carmelitas Descalzas
Ntra. Sra. de las Vírgenes
Paseo de "La Soledad" s/n19150 Iriépal - Guadalajara
ESPAÑA
949 255738
***
31.
Carmelitas Descalzas
C/ Eirís de Arriba, 3931.
Carmelitas Descalzas
15009 La Coruña
ESPAÑA
(981) 285040
***
32.
Carmelitas Descalzas
Pradera del Carmen, s/n
40100 La Granja - Segovia
ESPAÑA
(921) 470267
***
33.
Carmelitas Descalzas
Monasterio del Corazón de Jesús
Partida de Caparrella, 159
25002 Lérida
ESPAÑA
(973) 270415
***
34.
Carmelitas Descalzas
Carmen, 2 ; Apdo. 17
09340 Lerma - Burgos
ESPAÑA
(947) 170800
***
35.
Carmelitas Descalzas
Mura-Paredes27169 Lugo
ESPAÑA
***
36.
Carmelitas Descalzas
Monasterio de Sta. Teresa
C/ Ponzano, 79
28003 Madrid
ESPAÑA
(91) 5335424
***
37.
Carmelitas Descalzas
Plaza del Convento
13420 Malagón - Ciudad Real
ESPAÑA
(926) 800378
***
38.
Carmelitas Descalzas
Calle del Convento, 39
37315 Mancera de Abajo - Salamanca
ESPAÑA
(923) 560030 ; Fax 923 – 560030
***
39.
Carmelitas Descalzas
Aufueras
25230 Mollerusa - Lérida
ESPAÑA
(973) 600881
***
40.
Carmelitas Descalzas
C/ Sta. Teresa, 7
45150 Navahermosa - Toledo
ESPAÑA
(925) 410154
***
41.
Carmelitas Descalzas
C/ Mártires, 2
45300 Ocaña - Toledo
ESPAÑA
(925) 130840
***
42.
Carmelitas Descalzas
C/ Teresas, 8
07003 Palma de Mallorca
ESPAÑA
(971) 712982
***
43.
Carmelitas Descalzas
Carretera de Jaraiz Km 1.600
Apdo. 468, Av. del Carmelo s/n
10600 Plasencia - Cáceres
ESPAÑA
(927) 421110
***
44.
Carmelitas Descalzas
Camiño do Carme, 3
36393 Sabarís - Pontevedra
ESPAÑA
(986) 350053
***
45.
Carmelitas Descalzas
Calle del Carmen, 4
16600 San Clemente - Cuenca
ESPAÑA
(969) 300241
***
46.
Carmelitas Descalzas
Plaza de Santa Teresa, 1
28200 San Lorenzo de El Escorial
ESPAÑA
(91) 8905035
***
47.
Carmelitas Descalzas
C/ Marqués del Arco, 40
40003 Segovia
ESPAÑA
(921) 460715
***
48.
Carmelitas Descalzas
Plaza Fuentes Cabrejas, 6
42002 Soria
ESPAÑA
(975) 211030
***
49.
Carmelitas Descalzas
C/ Charcón, 6
45600 Talavera de la Reina
ESPAÑA
Fax (925) 800892
***
50.
Carmelitas Descalzas
Plaza de las Capuchinas, 7
45002 Toledo
ESPAÑA
925-22-29-53
***
51.
Carmelitas Descalzas
Av. del Carmelo, 9
Montemar
29620 Torremolinos - Málaga
ESPAÑA
(952) 386861
***
52.
Carmelitas Descalzas
Pdta. de San Bernabé, 43
43590 Tortosa-Jesús - Tarragona
ESPAÑA
(977) 500123
***
53.
Carmelitas Descalzas
26312 Tricio - La RiojaESPAÑA
(941) 361600
***
54.
Carmelitas Descalzas
Monasterio del Corazón de Jesús y San José
Paseo de los Filipinos nº 5
47007 Valladolid
ESPAÑA
983 207278; Fax 983 302546
***
55.
Carmelitas Descalzas
Carmelitas Descalzas
Plaza de las Carmelitas, 3
29700 Vélez- Málaga - Málaga
ESPAÑA
(95) 2500881
***
56.
Carmelitas Descalzas
Plaza Sta. Teresa, 10
08500 Vic - Barcelona
ESPAÑA
(93) 8861412 ; Fax 93 8860974
***
57.
Carmelitas Descalzas
C/ Santa Teresa, 2
16230 Villanueva de la Jara - Cuenca
ESPAÑA
(967) 498062 ; Fax (967) 498062
***
58.
C/ Guipúzcoa, 34
Apdo. 144
20800 Zarauz - Guipúzcoa
ESPAÑA
(943) 830056
***
29700 Vélez- Málaga - Málaga
ESPAÑA
(95) 2500881
***
56.
Carmelitas Descalzas
Plaza Sta. Teresa, 10
08500 Vic - Barcelona
ESPAÑA
(93) 8861412 ; Fax 93 8860974
***
57.
Carmelitas Descalzas
C/ Santa Teresa, 2
16230 Villanueva de la Jara - Cuenca
ESPAÑA
(967) 498062 ; Fax (967) 498062
***
58.
C/ Guipúzcoa, 34
Apdo. 144
20800 Zarauz - Guipúzcoa
ESPAÑA
(943) 830056
***
10. Oración a Santa Teresa de Jesús
Por San Alfonso María de Ligorio
Oh, Santa Teresa, Virgen Seráfica, querida esposa de Tu Señor Crucificado, tú, quien en la tierra ardió con un amor tan intenso hacia tu Dios y mi Dios, y ahora iluminas como una llama resplandeciente en el Paraíso, obtén para mí también, te lo ruego, un destello de ese mismo fuego ardiente y santo que me ayude a olvidar el mundo, las cosas creadas, aún yo mismo, porque tu ardiente deseo era verle adorado por todos los hombres.
Concédeme que todos mis pensamientos, deseos y afectos sean dirigidos siempre a hacer la Voluntad de Dios, la Bondad Suprema, aun estando en gozo o en dolor, porque Él es digno de ser amado y obedecido por siempre. Obtén para mí esta gracia, tú que eres tan poderosa con Dios, que yo me llene de fuego, como tú, con el Santo Amor de Dios. Amén.
11. Santa Maravillas de Jesús
“Procura no querer ni desear más amor que el suyo, y verás que bien te irá siempre. Todo lo que no es Dios es nada en absoluto, y déjale que Él te lleve por donde Él quiera, sin tristezas, ni preocupaciones”. (M. Maravillas)
Santa Maravillas de Jesús (1891-1974) es para muchos la viva imagen de la Santa Madre Teresa de Jesús para los tiempos modernos. Como monja Carmelita Descalza, toda su vida estuvo orientada a la gloria de Dios, en una vida escondida continuamente enmarcada en la Eucaristía y en el Oficio Divino. Pero además, Madre Maravillas tuvo una fuerte proyección fuera de los claustros del Carmelo: fue fundadora de monasterios y benefactora de múltiples obras de caridad.
Monumento al Sagrado Corazón en el Cerro
La Madre entró en el Carmelo de San Lorenzo de El Escorial (1919) y tras su profesión religiosa recibió la inspiración de fundar un Carmelo en el Cerro de los Ángeles, lugar en que Alfonso XIII había inaugurado una monumental imagen del Sagrado Corazón de Jesús, y que se encontraba semiabandonado. Al arzobispo de Madrid le pareció buena idea y dio su permiso. La Madre Maravillas y sus tres compañeras de fundación salieron de El Escorial con lo puesto, con algunas mantas y libros para el rezo del Coro. Aquí encontramos uno de los rasgos de la espiritualidad de la Santa: el absoluto abandono en la Providencia de Dios. Este abandono en sus manos se pondría aún más de manifiesto cuando al inicio de la Guerra Civil los republicanos asaltaron el Carmelo del Cerro, lo saquearon, lo incendiaron, fusilaron la estatua del Corazón de Nuestro Salvador y destrozaron el monumento. Felizmente no satisfacieron sus ansias de sangre, ya que la Madre y el resto de monjas ya se encontraban escondidas en la buhardilla de un piso de Madrid. De ahí huyeron hacia Francia, volviendo a entrar en España por San Sebastián. Entonces se dirigieron al antiguo Desierto de San José de las Batuecas (que fuera frailes Carmelitas) que había sido abandonado forzosamente en la Desamortización de 1835.
Carmelo del Cerro de los Ángeles
En Batuecas, en extrema pobreza y austeridad, estableció la vida regular de sus monjas. Comenzaron a llegar las vocaciones. Al terminar la guerra, Madre Maravillas inicia un periplo de fundaciones al estilo de Santa Teresa de Jesús. En esta empresa siempre la acompaña la Madre Dolores de Jesús Gandarias. Los conventicos, como a ella le gusta llamarlos, son siempre pequeños, austeros, pobres y sencillos. Tal como los deseaba Santa Teresa de Jesús.
Carmelo de Mancera
Las fundaciones no fueron fáciles ya que aun siendo sencillísimas las edificaciones, no siempre tenía dinero con el que contar. La Providencia Divina fue su máxima benefactora. Las vocaciones seguían llegando y las peticiones de fundaciones también. Los Palomarcitos de la Virgen fundados por Santa Maravillas fueron:
- 1924: El Cerro de los Ángeles (Madrid).
- 1933: Kottayam (India), que a su vez ha fundado cinco Carmelos más.
- 1939: Las Batuecas (Salamanca). Actualmente es el Desierto de los Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Elías de Castilla.
- 1944: Mancera de Abajo (Salamanca).
- 1947: Duruelo (Ávila). Lugar del primer convento de la Reforma de Descalzos.
- 1950: Cabrera (Salamanca).
- 1954: Arenas de San Pedro (Ávila).
- 1956: San Calixto (Córdoba).
- 1958: Aravaca (Madrid)
- 1961: La Aldehuela (Madrid).
- 1964: Montemar- Torremolinos (Málaga).
- 1964: Restauración material y espiritual del Carmelo de San Lorenzo de El Escorial.
- 1966: Restauración material y espiritual del Monasterio de la Encarnación de Ávila, la “Casa de Santa Teresa de Jesús”.
Carmelo de Duruelo
Santa Maravillas de Jesús se erige como ejemplo de alma modelada por la gracia divina, tras más de cincuenta años de entrega al Señor como monja Carmelita Descalza. Su amor al carisma renovado por Santa Teresa de Jesús, y su celo por la casa del Señor que la devoraba, la hicieron sumergirse en la ardua tarea de la fundación de once Carmelos. En esta actividad, la Santa supo mantener incólume su relación de unión con Dios, revelándose como testimonio de alma contemplativa que fructifica en obras. Fue extraordinario su amor al prójimo, al que se dio, desde la clausura, con un ardor vivo y de obras (buscó benefactores para la construcción de escuelas, dispensarios, viviendas para la clase trabajadora, etc.), viendo en todos a Dios, a quien amó sobre todas las cosas. Cultivó la alegría y la suavidad en la vida fraterna, creando un cordial ambiente de familia en todos y cada uno de los Carmelos que ofreció a la Virgen, alentando la comunión efectiva entre ellos y la amistad evangélica entre las monjas.
Sin mitigaciones, fieles a la herencia teresiana
Debajo de la reja está la tumba de Santa Maravillas de Jesús
Carmelo de La Aldehuela
Tras el Concilio Vaticano II, la Madre Maravillas creó la Asociación Santa Teresa de Jesús, donde se agrupan además de los Carmelos por ella fundados, otros tantos que desean acogerse a la vida tradicional carmelitana. Esta asociación tiene por objetivo fomentar la amistad evangélica entre los monasterios, respetando absolutamente la autonomía de todos ellos, y la ayuda mutua entre los mismos. En 1990 las Madres Prioras del Cerro de los Ángeles y de San José de Ávila obtuvieron de la Sede Apostólica la aprobación de unas Constituciones que, guardando fidelidad absoluta al carisma teresiano, suponían un modo particular de interpretación de la Regla y de las tradiciones que la Iglesia sancionaba. Gracias a Dios, los Carmelos que observan las Constituciones de 1990 gozan en España, y fuera de ella, de muy buena salud espiritual y vocacional, porque en ellos se vive de manera efectiva el carisma teresiano de oración, penitencia y alegre vida fraterna .
Rasgos de la espiritualidad de la Madre Maravillas:
- Abandono absoluto en Dios y su Voluntad Santísima.
- Amor filial a la Santísima Virgen Madre, modelo de todas las virtudes cristianas.
- Amor abrasador por la Orden del Carmelo Descalzo, y por el carisma renovado que le imprimió Santa Teresa de Jesús.
- Fidelidad a las pequeñas cosas y detalles.
- Observancia perfecta de la vida regular y de las tradiciones carmelitanas.
- Amor entrañable por los sacerdotes y candidatos al sacerdocio.
- Vida profundamente eucarística.
- Amor a la Iglesia y al Papa.
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